Mini reto: Un año sin azúcar

Empiezo a escribir y me sale esta declaración: Hola. Soy Ana y hace más de un año que no tomo azúcar refinado. Así tal cual, me suena a las declaraciones de alcohólicos anónimos. Y es que así me sentía: dependiente del azúcar, enganchada, adicta. Ahora ya llevo un año sin azúcar refinado en mi alimentación y estoy totalmente convencida de que ya nunca volverá a ser como antes.

mini reto un año sin azúcar

Aquí éramos cuatro personas, tres de ellas posando para la foto. Fijaos en el caso omiso que le hago al fotógrafo. Cuando tenía azúcar delante no podía concentrarme en nada más, no podía esperar.

No voy a abordar este tema desde el punto de vista nutricional porque no tengo el conocimiento, pero sí que he podido comprobar por mi propia experiencia que el azúcar refinado no es saludable y es mucho mejor vivir sin él.

Antecedentes

Si hace 3 años alguien me cuenta que es posible comer sándwiches con nocilla saludable no me lo creo. Han pasado ya casi 3 años desde aquella época en que comía al menos 3 sándwiches de nocilla al día, bollería, mermelada, dos cucharadas de azúcar con el café con leche no vegetal, un par de galletas para picar antes de la cena, bombones después de cenar (todo el mismo día, la mayoría de los días…). Nunca me hubiera imaginado que podría vivir sin todo esto. Hace tan solo 2 años me marqué el objetivo de alimentarme de manera saludable y es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida.

Un antecedente bastante significativo que marca mi adicción al azúcar es que de adolescente sufrí un acné severo y tenía terminantemente prohibido el azúcar. Después de un tratamiento bastante fuerte que seguí y en el cual me aseguraron que me desaparecería, me prometí que iba a comer todo el chocolate que pudiera. Y vaya si lo hice. Una vez me desapareció el acné fue un no parar de comer todo tipo de comida chatarra.

La mayoría de las veces no me bastaba con un helado, me comía dos. Normalmente por la noches. Si no era un helado, era un buen trozo de tableta de chocolate, o una barrita de chocolate, o conguitos, o bombones, pero necesitaba esa porción dulce y venenosa para irme a la cama tranquila. Al final lo convertí en un hábito.

El peso nunca ha sido un obstáculo para mí, ni una diabetes, ni cualquier otro tipo de enfermedad. Lo que me hizo eliminar el azúcar de mi vida (y otras muchas cosas) fue un cúmulo de circunstancias que coincidieron en una determinada época de mi vida y que me hicieron sentirme francamente mal:

-          Estuve unos dos meses comiendo comida precocinada como si de un reality show se tratara. Nada de cocinado, nada de comida caliente, poco crudo y ya cortado y envasado. Guarrerías para desayunar y merendar y cenas tardías en restaurantes. Cada día. Aquí mi cuerpo empezó a hablarme, más bien a gritarme, que tenía que parar ya. Sufría digestiones muy pesadas, dormía mal, mi energía estaba por los suelos y tenía un color de piel horrible.

-          La etapa de “despertar” en la que comencé a ser consciente de lo que llevaba años haciendo, coincidió con mi estancia en Inglaterra, donde la alimentación es por lo general muy, muy diferente a nuestra dieta mediterránea. Al verlo desde fuera, al ver las cantidades ingentes de azúcar y comida basura a la que se expone la gente de allí, ver los carros de la compra a rebosar de bebidas azucaradas, galletas, paquetes de snacks, helados, etc. me hizo recapacitar. Siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno ¿no dicen eso…?

-          Cuando me di cuenta de lo que mi cuerpo y mi mente me pedían, empecé a leer un montón, y ahí comencé a ser consciente de mi adicción al azúcar.

En el fondo lo que sucedía es que durante años no fui consciente de lo perjudicial que era mi alimentación. Cuando empecé a darme cuenta, tampoco era consciente de que podía eliminar toda la comida chatarra de mi día a día. Pensaba que era imposible. Que no disfrutaría de la comida. Que mi vida tendría menos sentido sin disfrutar de estas cosas.

El proceso

No fue un paso detrás de otro, ni tenía nada calculado. Fui haciéndolo conforme me iba informando. He de decir que este proceso iba acompañado de otros muchos cambios que me ayudaron a sentirme mucho mejor. Por ejemplo, también dejé de consumir harinas refinadas y y procesados, así que fue un cambio muy lento pero muy profundo en mi alimentación.

Empecé eliminando el azúcar blanco tal cual, por ejemplo el que utilizaba para el café o para hacer mi pastel preferido de naranja y chocolate. Las bebidas azucaradas y zumos industriales, aunque tampoco bebía muchos, los eliminé fulminantemente.

Después me centré en la bollería y comida precocinada, algo que me supuso más dificultad.

Y por último me informé de qué alimentos tienen un mayor índice glucémico, es decir, los que provocan grandes picos de insulina en nuestro organismo, y empecé a reducirlos.

 Cómo me siento después de un año sin azúcar

Sí, sí he probado el azúcar de nuevo tras meses de control exhaustivo en mi alimentación: en Navidades algún bombón y mazapanes; hace un mes más o menos un cucurucho de galleta de chocolate con trufa; la semana pasada una tartaleta de nata y fresas seguida de un croissant sobre las 17h.

¿Cuáles fueron los resultados? Excepto en el caso del cucurucho, supongo que por la poca cantidad, la respuesta de mi organismo fue taquicardia, sobre todo en el último caso que me duró hasta bien entrada la noche.

Lo reconozco, prefiero evitar el tener que pasar por el pasillo del supermercado donde se encuentran las galletas Príncipe o entrar en una pastelería. En estos casos me apetece de repente dulces de ese tipo, con harina de trigo, azúcar y fritanga. En realidad mi cuerpo no me avisa de que los necesito cuando estoy fuera de este escenario sino que me los pide solamente cuando lo tengo delante, y no siempre, ni mucho menos. Mi organismo ya no los “necesita” como antes, con esa ansiedad que no paraba de crecer hasta que los tenía en el estómago. Sin embargo, esta reacción que me sucede en ocasiones contadas creo que son resquicios de lo que una vez viví. Evidentemente se pueden cambiar los hábitos, pero no se pueden olvidar de un plumazo y mantenerse fuerte cuesta lo suyo, pero se puede.

Casi siempre salgo victoriosa porque los ignoro sin dificultad. Sin dificultad porque sé que no los necesito y que me hacen daño. Sin dificultad porque sé que hay un sinfín de alternativas dulces y sanas y ya sé cocinar muchas de ellas ;)

¿Qué cómo me siento?

- Mi nivel de energía vital es más o menos estable durante todo el día. Esto significa que no me siento pesada como si llevara piedras en los bolsillos, ni necesito dormir siesta, ni tengo picos de mucha fuerza interior, motivación y ganas de hacer cosas seguidos de bajones, sueño y frustración.

- Ya no como por ansiedad: el hambre que siento es real, no es un impulso llevado por la necesidad imperiosa de meter en mi organismo azúcar sea como sea.

- Mi organismo solo me sigue demandando algo dulce los días antes al período, pero con solo tomar un poco me es suficiente.

- La grasa que me sobraba en el abdomen y la cintura ha desaparecido.

- He bajado de peso

- No necesito dormir siesta

- Me siento libre; ya no tengo esa dependencia que me ataba al azúcar, así como ya no lo hago del tabaco ni del café ni de otras muchas sustancias que no me dejaban disfrutar de mi bienestar.

¿No os parece suficiente? ¡¡¡Todo esto es sumar calidad de vida!!!

*Tened en cuenta que algunos de estos factores son resultado de la suma de varios cambios y no solamente del azúcar.

Mini reto un año sin azúcar

Como puedes hacerlo tú

1. Infórmate, lee, googlea por qué el azúcar es peligroso. Hay mucha información en la red. Conocer de qué forma te afecta puede ser la chispa que encienda tu fuerza de voluntad dejando de concebirlo como una imposición y asumiendo tu responsabilidad. No tienes que dejar de comer azúcar porque yo u otros lo digan. Lee sobre lo dañino del azúcar, experimenta y extrae conclusiones.

2. Una vez tengas la información en tu poder y hayas investigado suficiente, elige qué quieres hacer. ¿Estás dispuesto a cuidarte? ¿Estás dispuesto a pasarlo un poquito mal al principio? ¿Estás totalmente convencido de lo que quieres conseguir? Pregúntate: ¿Por qué quiero hacerlo? ¿Que mejoras obtendré? Puede ser perder peso, dejar de tener taquicardias, equilibrar la energía o simplemente pasarte a la vida wellness. Apúntalo todo en un papel y guárdalo.

3. Averigua los sustitutos del azúcar que utiliza la industria alimentaria y encuentra una alternativa que funcione para ti. Para mí, después de probar la stevia, me quedé definitivamente con el sirope de ágave. Lo utilizo tanto para endulzar infusiones como para hacer pasteles pero quizás a ti te guste utilizar varios tipos de endulzantes para diferentes casos. ACTUALIZACIÓN 2016: El sirope de ágave es pura fructosa, tan perjudicial o más que el azúcar. Puedes utilizarlo pero en muy pequeñas cantidades. De lo que se trata es de reducir el consumo de azúcar todo lo que podamos, sea del tipo que sea.

4. Deshazte del paquete de azúcar blanco que tienes en tu despensa. Acaba con las cucharadas de azúcar para endulzar cualquier cosa.

5. Elimina comidas procesadas y envasadas. Casi todas llevan azúcar.

6. Si tu cuerpo te pide azúcar y no puedes resistirlo, come una pieza de fruta, seguro te calmará la ansiedad.

7. Lleva snacks saludables en el bolso como barritas raw, frutos secos, fruta o bizcocho sin azúcar hecho por ti.

8. Si vas a tomar algo a un bar pide un agua con limón o una infusión en vez de una bebida azucarada o zumo envasado.

9. No caigas en la tentación de comprar “comida” antiwellness.

10. Cocina tus propios dulces. Existen muchos blogs en los que aprenderás a cocinar sin gluten, sin azúcar, sin harina refinada, etc. Incluso hay pasteles crudos buenísimos, endulzados con dátiles o estevia.

11. Organiza las comidas de la semana. Saber lo que vas a comer y tener cremas, tortas y la nevera llena de fruta y verdura hace que no eches mano a lo rápido.

12. Calcula si puedes darte el capricho de salirte algún día y comer algo azucarado. Personalmente no soy partidaria, sobre todo al principio. Yo por lo menos soy de las que una vez he roto el equilibrio, me cuesta volver a encontrarlo. Me sucedió con el café y con el tabaco, así que ya me conozco lo suficiente como para saber cómo voy a actuar.

Ahora, después de 1 año, sí he comprado en alguna ocasión algo puntual. Ayer mismo me comí un KitKat. ¿Me sentí culpable? No ¿Lo disfruté? Pues sí. ¿Tengo ansiedad de nuevo? No. Mi cuerpo y mi mente están completamente acostumbrados y convencidos de lo que quieren y de lo que no, así que una vez lo tengas controlado, no pasa absolutamente nada si puntualmente comes algo antiwellness.

13. Bebe mucha agua, haz ejercicio, siéntete sano. Ayuda muchísimo el estilo de vida que lleves. ¿Lo mejor? Realizar otra serie de cambios paralelamente al adiós al azúcar. Te harán sentir de maravilla, notarás más los efectos y te convencerás más rápidamente de que vale la pena luchar por un estilo de vida wellness.

Recursos que te pueden interesar

Blogs donde aprender a cocinar sin azúcar

Aunque elimines el azúcar puedes seguir disfrutando de pasteles, helados, bombones, galletas… La vida saludable es un estilo de vida cada vez más aceptado, más amplio y más seguido por la sociedad y podemos encontrar auténticas virguerías en la red: chicas que han cambiado su alimentación, que han creado comunidades y que generosas nos brindan su conocimiento. Estas son mis cuentas inspiradoras para comer dulce y sano:

  • Healthy Lemons: En su web, en el apartado “Colaboraciones – Healthy Lemons” podéis encontrar más cuentas de chicas cuyo estilo de vida se basa en una alimentación saludable.
  • El Universo de Cris: Alimentación crudivegana. Conozco personalmente a Cris, he trabajado con ella y he asistido a sus maravillosos talleres. En su blog y redes sociales podéis encontrar recetas saludables endulzadas de forma saludable.
  • Lala Kitchen: Una web limpia y clara y un amor de niña. Fotografías que reflejan la vida de todos los platos que crea. Sus recetas son sin lácteos, sin huevos, sin animales y sin alimentos industriales, como debe ser.

Documentales

Lecturas interesantes

Ahora cuéntame tú, vamos a hablar para que todos sepan cómo repercute el azúcar en nuestras vidas. ¿Has pensado en dejar de tomarlo? ¿Por qué quieres hacerlo? ¿Ya lo has intentado? ¿Te ha sido fácil? ¿Hay alguien a tu alrededor que veas que está completamente enganchado al azúcar? ¿Crees que puedes hacer algo?

 

Comments

  1. Raquel says

    Gracias por tus consejos, me encanta leerte, hacer mis reflexiones e intentar llevar a cabo diferentes objetivos!!!! Besosssss mil amiga!!!!!!

  2. says

    Me encanta!!!! Yo la verdad es que es un reto que tengo pendiente!!! Y la verdad es que se que son todo ventajas y que consumimos mucho más azúcar del que creemos…
    Gracais por toda la info!

  3. says

    ¡¡Qué pasada de post Ana!! Muchas felicidades por contar tu experiencia de esta manera tan clara y a la vez tan didáctica, y sobretodo por dar el paso de decirle adiós a los azúcares refinados!!!!

    También muchas gracias por nombrarnos :) estaremos encantadas de escribir un post en http://www.lemonssecrets.com explicando el PORQUE el azúcar REFINADO nos vuelve “tan locos” y PORQUE es diferente al azúcar de las frutas, de los cereales, etc…!!!

    Un placer tenerte como #HealthyLemon!!!!! Felicidades otra vez :)

  4. Maria says

    Gracias por tus consejos y motivación Ana! Soy adicta total al azúcar y hace mucho tiempo que quiero dejarlo y me pasa todo lo que escribís! Son tantos los beneficios que obtendría si lo dejara por completo! Me anote en un papel, como recomendaste, porque lo quiero dejar y que beneficios obtendría, y lo voy a guardar para empezar ya mismo y leerlo cada vez que me cueste! Gracias! Saludos desde Argentina!

    • says

      Ánimo Maria!! Créeme, es difícil solo al principio pero luego son tantas las ventajas que no quieres ni ver el azúcar en pintura. Dentro de poco publicaré más sobre el azúcar, sobre todo alternativas saludables para calmar la ansiedad. Estoy segura de que lo conseguirás!! Un abrazo!

  5. yunuen says

    Wow, justo di con éste articulo en el momento indicado, estoy en mi transición de vegan a crudivegana. . lo único que me ha venido persiguiendo es mi adicción al azúcar. Y reconozco algo muy puntual que delata mi adicción. Una capa como caspa en mi cabeza que inmediatamente se activa cuando abuso del azúcar, investigue y dicen que es xq ésta consume de más el agua en tu cuerpo provocando piel, cabello y todooo reseco!!! Quiero comenzar sin azúcar y harinas refinadas, gracias x la inspiración :)

    • says

      He conocido hoy mismo el caso de una niña que le sucede algo similar. Lo que está claro es que cada uno puede ver cómo reacciona en su organismo… A mi volverlo a consumir me supone sufrir taquicardia y conozco a alguna persona más que le sucede lo mismo. Ánimo!! Si quieres, puedes ;)

  6. Carmen says

    Hola!
    Yo hace un par de meses que deje de comprar azúcar blanco….pero, ¿y el azúcar moreno? ¿Es igual de malo?
    Últimamente he comprado Estevia pero el sabor…no me convence

    • says

      El azúcar moreno muchas veces no es más que el azúcar blanco refinado al que se le añade exctracto de melaza para darle un sabor y color oscuro. Tiene un índice glucémico alto, así que mejor si lo evitas. Prueba el sirope de ágave Carmen, es muy dulce y tiene un índice glucémico bajo. Ya me cuentas ;)

  7. Ines says

    Holaaa!! llevo mucho tiempo queriendo desengancharme del azucar.. la verdad que por ansiedad siempre me lanzo al chocolate, bollería, cereales… Lo que después me hace sentir fatal. Me ha encantado tu post, y ver que realmente se puede conseguir! supongo que no ha sido un camino fácil, por lo que no me queda más que darte la enhorabuena! espero poder alcanzar este objetivo yo también. :)

    • says

      Hola Inés!! :D Claro que puedes!! Con paciencia, no te estreses demasiado, no ha de ser una imposición. Puedes empezar por sustituir la bollería y chocolate por dulces sanos. Aischh, tengo que escribir un post rápidamente con mis dulces wellness para ayudaros un poquitín. Venga, se puede, se puede, se puede!!! ;) Ánimo guapa!!

  8. Lore says

    Qué bien encontrarme con esta entrada!! hace año y medio que dejé el consumo de animales, dos semanas que he dejado de beber alcohol y desde ayer he empezado con batidos verdes por la mañana, nada de café. Y estoy en el intento de abandonar el chocolate y los helados que me tienen enganchadísima….
    Poco a poco los objetivos se van cumpliendo, pero el azúcar es asesina, creo que va a ser lo más difícil.
    Un saludo!

  9. nico says

    Sin duda, una gran decisión, y buena dosis de voluntad. El azúcar y las harinas refinadas, y todos los subproductos que conllevan, se han conformado casi como la base de la dieta. Provocan continuos picos de insulina, que a su vez convierte todo eso en grasa: verdadero origen de la obesidad actual.
    Como recomendación, te sugeriría ‘cierto’ acercamiento a la Paleo Dieta. Nada drástico, tan sólo aprender su funcionamiento y aplicarlo de manera personal.
    Por cierto, el único vicio dulce que me permito es chocolate al 90% de cacao. Mi única adicción dulcera actual.
    Saludos

    • says

      Genial Nico, el cacao está considerado uno de los superalimentos, yo lo utilizo casi a diario, así que podría considerarlo también adicción dulcera.. ¿no? jejej La verdad es que hasta que no dejas el azúcar blanco no te das cuenta realmente de lo que supone, ni tampoco de que puedes disfrutar igual o más de dulces ricos y además sanos.
      En cuanto a la dieta paleo ya le estuve echando un ojo hace tiempo. Al final me he quedado con un poco de cada (paleo, alcalina, flexivegetariana, etc) y es lo que yo llamo mi alimentación wellness. Gracias por tu consejo, la volveré a estudiar un poquito más a fondo porque seguro que puedo aprender algo nuevo ;)
      Saludos!!!

      • nico says

        Cuando aprendes sobre modos de alimentación, mejor que usar el término dieta, al final hay una coincidencia muy clara y sencilla: comer alimentos no procesados e incidir en vegetales, carnes, pescados, huevos y frutas (estas últimas sin abusar). Y no renegar de las grasas, como nos han atemorizado toda la vida.
        Huir del azúcar, que está en todos lados, harinas, y buena parte de los cereales actuales. El gluten es un gran enemigo del que no somos muy conscientes.
        No soy drástico. Intento minimizar los riesgos y en ocasiones es inevitable caer en la tentación. Pero con hacerlo bien el 70% del tiempo ya tenemos mucho ganado. Ojalá nos enseñaran eso desde el cole.
        Esa mezcla de modos de alimentarte a la que has llegado sin duda debe ser de lo más recomendable.

        Saludos

        • says

          ¡¡Coincido contigo Nico!! Tendrían que enseñarnos nutrición en el colegio, creo que es muy importante para nuestra vida. Y también coincido en que el gluten es un gran enemigo… al menos en mi caso desde que he dejado de tomarlo me siento mucho mejor, con mucha más energía sobre todo. En fin, todavía me queda mucho por aprender pero creo que ser conscientes de todo esto ya nos da mucha más calidad de vida ¿verdad? Saludos!

          • nico says

            Mucha no, muchísima. La alimentación es nuestro combustible. El problema de nuestro cuerpo, y su gran ventaja, es que es capaz de aguantar lo que le echen sin apenas rechistar. Aguanta, aguanta y aguanta. A veces explota antes de la cuenta por los abusos, y otras no. Prueba a echar gasolina a un coche diesel, no dura 10 kms. Pero nosotros le metemos combustible de muy dudosa calidad, y ahí está: funcionando.
            Lo triste es que la gran mayoría de la población no es consciente de la importancia de comer -aunque sea- medio bien. Porque si no no se verían los carros de la compra con tanta porquería. Y cuando eres consciente de los efectos sobre el organismo de los productos de esos carros, aún da más grima mirarlos.

            Saludos

  10. Lídia says

    Hola!!!

    me he propuesto dejar el azúcar hasta marzo de 2016, para probar qué nuevas experiencias vivo con mi cuerpo, mis energías, mis cambios de humor, mi ansiedad, mi mente, mi concentración y mi vitalidad. Con la esperanza que después de la fecha que me he marcado, tenga unas sólidas y buenas razones para seguir con ese camino de una vida más saludable. Aún quiero leer mucho más sobre ese tema; de momento estoy empezando por quitar los alimentos más lógicos, pero ufff a la que me pongo más en serio me vuelvo loca. Qué fuerte, ¡¡¡todo está contaminado por azúcares!!! Ahora mismo tengo un dilema con el pan. Pan integral. O nada de pan? Leí que el integral es la mejor opción, pero de momento cuando salgo a investigar en tiendas y supers, voy a leyendo las etiquetas y aunque ponga “integral”, yo veo que está hecho de lo mismo…
    Nada, me gustaría tu opinión :)

    Y me gusta mucho tu página, tus posts; los encuentro muy útiles, sinceros y con información muy potente. Me identifico contigo. Has hecho (y supongo que sigues haciéndola) una buena faena!!!

    Un abrazo :)

    • says

      Hola Lídia! Estoy segura de que conseguirás deshacerte del maldito azúcar y de que ya no sentirás que tu cuerpo te lo pide contínuamente. Eso sí, no solo se trata del azúcar blanco que tenemos en la despensa. Hay muchos nombres que desconocemos que esconden el azúcar y lo mejor es aprender a leer las etiquetas. Aún así, no te agobies. Eliminando el azúcar blanco de paquete, bollería industrial y comida envasada ya has dado un gran paso.

      Lo mejor es que busques sustitutos porque si no, es más fácil caer en la tentación. Echa un vistazo a mi Instagram, ahí encontrarás algunas ideas. SI no, como siempre, pregunta

      Vamos con el pan. El pan de trigo tiene gluten. El de centeno y espelta tienen menos, pero también. Lo mejor es hacer el pan en casa, pero es todo un mundo y requiere esfuerzo y paciencia. Puedes probar a hacer uno de trigo sarraceno, que es muy facilito. En el herbolario puedes encontrar tostadas de amaranto de la marca Allos, estas son las que yo utilizo. También en grandes superfícies y herbolarios puedes encontrar pan sin gluten o ingredientes para hacerlo de la marca Schär.

      Espero haberte ayudado Lídia. Un abrazo

  11. Neli says

    Hola!
    Me encantó esta aportación que haces al mundo.
    Yo deje él azúcar hace 6 meses…. y estoy genial, os cuento un poquito mi experiencia:

    Pues yo también hace un tiempo decidí dar un giro a mi vida, volví a hacer ejercicio y a cuidar lo que como. Una hora en el gym tres veces por semana y una alimentación libre de azúcar y alimentos procesados me ha mejorado la vida considerablemente.

    -Físicamente: He bajado 13 kilos. Estaba en el borde del sobrepeso, y poco a poco bajaba de peso sin darme cuenta ¡y sin pasar hambre!. La celulitis desapareció, no tenía mucha pero ahora mis piernas están increíbles. Mi piel, no sé cómo describirlo…, tiene otra luz, un color más saludable.

    -Anímicamente: Tengo más energía. Antes llegaba del trabajo y no tenía ganas de hacer nada más, ahora me apetece salir, hacer ejercicio, disfrutar de actividades al aire libre… Tengo mejor humor y me encuentro feliz.

    Otra cosa que cambió en mí y que me ha sorprendido gratamente es que ya no sufro tanto de migrañas. Desde niña las he sufrido, me duraban tres o cuatro días y ahora si acaso me duran una tarde y no son tan fuertes como antes.

    En resumen: Estoy feliz y muy orgullosa de lo logrado con este cambio en mi vida.

    • says

      Enhorabuena por tu gran cambio Neli y muchas gracias por tu aportación, así seguro que muchas personas se animan también a dejar de consumir azúcar. La verdad es que todo son ventajas.
      Un abrazo

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